El movimiento de la Alianza Clasista reprobó la política económica y social del gobierno federal y la calificación con cero su productividad en empleo, salud, educación y seguridad social. No hay resultados, y por tanto, urge aplicar cambios en el modelo económico de desarrollo y tomar como eje para salir de la situación actual al mercado interno.
El movimiento aseguró que el año de 2009 será extremadamente difícil. En ese sentido, consideran que el impacto en el empleo, los salarios y las condiciones de vida en general será muy fuerte, por lo que anunciaron una movilización de protesta y de propuesta este próximo 30 de enero de 2009, que marca el inicio de otras actividades en todo ese año.
En ese contexto, determinaron que si la situación no cambia, los trabajadores, campesinos y sociedad civil se abstendrán de emitir su voto a favor de los candidatos del PAN en las próximas elecciones intermedias. Será un voto de castigo, coincidieron, por el fracaso del modelo económico.
El movimiento, aseguraron, no apuesta a la radicalización de las acciones, porque con ello se daría pie para la destrucción de la propia alianza clasista. No obstante, la movilización será más contundente puesto que la política económica y social del gobierno pende de alfileres y es necesario modificarla con un sentido social.
Francisco Hernández Juárez, presidente colegiado de la UNT, estimó: el gobierno en dos años ha sido incapaz de darle soluciones al movimiento, cierto es que si ha habido acercamiento, pero éste no ha mostrado voluntad política ni para resolver nuestras demandas más inmediatas, ni para discutir a fondo nuestros proyectos. Esto nos lleva a pensar que hemos llegado a acuerdos en el acercamiento y el gobierno ha sido omiso en su cumplimiento.
Cada uno de los representantes del sector obrero, campesino y social, externaron sus puntos de vista sobre las políticas a seguir por el movimiento durante 2009, las cuales, insistieron deben estar fundamentadas en planteamientos más enérgicos. Sólo de esta manera, consideraron, se podrá presionar para recuperar los empleos perdidos y aumentar el poder adquisitivo del salario.
Plantearon la renegociación del TLC en su capítulo agropecuario y una revisión a fondo del programa nacional del campo. Es contradictorio, aseguraron, que el gobierno defienda al TLC y al su vez no reconozca las necesidades del campo, el cual enfrenta una situación de abandono. Por ello, dijeron, se construirá una propuesta alternativa a la política para el desarrollo rural, misma que se presentará en abril próximo.
Los asistentes acordaron dar todo su apoyo, económico, político y solidario a los trabajadores del Sindicato Minero, el cual es objeto de presiones empresariales y gubernamentales, violentado la propia constitución y la Ley Federal del Trabajo.
Al presentar el plan de acción para lo que resta del 2008 y la primera mitad del 2009, los representantes de obreros y campesinos acordaron defender el ahorro de los trabajadores, virtualmente expropiado por las políticas irresponsables de las administradoras de fondos para el retiro (AFORES) y los bancos.
Así mismo, adelantaron que al inicio de la próxima legislatura se promoverá una iniciativa de ley para la derogación de la actual Ley del ISSSTE e iniciarán una campaña de información para rechazar la imposición al Décimo transitorio de la misma ley.
Entre otras cosas, criticaron las negociaciones sobre el salario mínimo que regirá durante 2009 y demandaron una negociación incluyente, abierta y democrática, porque no se puede aceptar un nuevo incremento que sólo alcance para cubrir el valor de un boleto del metro. El salario mínimo no es fórmula para resolver la problemática de los trabajadores, por lo que exigieron al gobierno la presentación de un programa permanente de protección del empleo y recuperación salarial; así mismo rechazaron la política de topes salariales.

